Validemos la buenas palabras: abandonemos la ofensa y la descalificación

A la fecha, estamos acumulando el natural estrés de casi un año en Pandemia y todos sus implicaciones, estamos menos tolerantes…

Quizás, no estemos de acuerdo con el otro, quizás las declaraciones de algunos pueden ser agresivas, quizás la buena convivencia entre personas sea compleja y dificultosa; pero debemos aspirar a entendernos y comprendernos para no alcanzar altos niveles de agresividad que, a su vez, generan conflictos, rencillas, descalificaciones o literalmente, agresión al otro, en ocasiones, sin justificación posible.

A la fecha, estamos acumulando el natural estrés de casi un año en Pandemia y todos sus implicaciones, estamos menos tolerantes, nuestro genio va como río de agua tortuosa, como buque en temporal, sin posibilidad de culpar, a tal o cual, por la magnitud de la epidemia, pero, esto, no es real crédito para ir por la vida descompuestos y mirando de reojo al semejante.

Estamos próximos a comenzar el año calendario 2021 después de las vacaciones, lo cual propone ansiedad y emoción; más aún, no tenemos certeza de la evolución del Covid-19 durante los próximos meses, el año escolar debiera comenzar el 01 de marzo, también en la preocupación de si en clases presenciales, a distancia o una fórmula mixta; del mismo modo, no sabemos si los padres y apoderados estarán dispuestos a enviar a niños y jóvenes a los centro educativos, cómo resolver el asunto del transporte seguro para los casi 4.000.000 de estudiantes matriculados para este año y además, debemos agregar el estado vulnerable de cientos y miles de familias que han perdido su fuente laboral y no disponen de recursos para su sustento diario, entonces, el estado de ánimo de la población y las comunidades es campo minado y en cualquier momento puede explotar.

Si bien, hemos declarado la virulencia con que se agreden las personas, bajo cualquier circunstancia y asumimos acuerdo que no existe una convivencia armónica entre personas durante este tiempo presente, demos crédito, también, a que comienzan las campañas políticas para las primeras elecciones de votación popular del año 2021 a nivel comunal, regional y asambleístas constituyentes, estrados que permitirán exponer ideas, propuestas de resolución a los grandes temas que preocupan a la ciudadanía, de qué manera asumirán las funciones que la ley faculte para resolver, cuál es el país que dimensionamos para el futuro, cómo mitigar el grave y negativo estado de ánimo de nuestra población y regalar el anhelo de comunión y encuentro tan necesario durante el tiempo que nos corresponde vivir.

Por lo mismo, a través de esta tribuna, me permitiré, solicitar a todo aquel que sea candidato, a cualquier cargo público, el día 11 de abril de 2021, que su discurso abandone la descalificación, el menos precio del otro, la ofensa y la discordia y que su propuesta sea de beneficio para las grandes mayorías que hoy reclaman respeto, prudencia y sabiduría para enfrentar la tremenda pandemia que estamos viviendo y los nuevos desafíos del siglo XXI.

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