Sé feliz con pequeños detalles

A cada instante, hay alguien a quien ayudar y proteger en un planeta en permanente transformación y cambio.

Sé feliz en tu propia realidad, acepta tu destino; pero también y más aún, trabaja para cambiar el mundo donde habitamos, propón tus necesidades, anhela bienestar y comodidad en tu cotidiano hacer del día a día, cuestiona y señala tu propia y personal crítica, apela a la equidad en la repartición de la riqueza y defiende la libertad como bien sublime, todos tenemos derechos inalienables.

    Aprecia la amistad, reconoce, en el otro, el derecho a construir una mejor sociedad, a defender la cultura y las tradiciones de nuestra espacio vital; somos seres en tránsito, viajeros hacia un nuevo horizonte, el cual se construye en el aquí y el ahora del presente continuo, somos especie vital que tiene a cargo el medio natural y social, el medio ambiente que nos corresponde cuidar y proteger; por tal, a cada instante, hay alguien quien ayudar y proteger en un planeta en permanente transformación y cambio.

    La felicidad es un estado de ánimo positivo, es estar alegre ante cualquier evento ocurrido en el cotidiano hacer, sentirse cómodo consigo mismo y con los demás a nuestro alrededor, disfrutar de pequeños acontecimientos que organiza cada existencia humana, ser empáticos y asertivos, percibir siempre el sol brillando desde la lejanía, aguardar la lluvia que riega el campo para sembrar, admirar este planeta que es nuestro hogar, escuchar la melodía sublime que gorjean las aves del campo abierto, disfrutar del trueno y el relámpago, desear felicidad a nuestros semejantes, escribir sobre arena fresca, desnudar el arcoíris y soñar con paz y equilibrio en armonía vital.

    Sé feliz con pequeños detalles, navegar el río abajo, elevar un volantín, jugar a la ronda en el patio de la escuela rural, cantar con entusiasmo, anhelar los colores de la primavera, derramar leche fresca para alimentar a nuestros niños y niñas, dormir, profundamente, en el descanso diario, elegir el mejor sendero para encaminar a nuestros niños y jóvenes que comienzan a vivir.

    Sé que no es fácil lograr la felicidad, que la pena y el dolor nos hacen daño sin previo aviso, que la nostalgia puede apagar nuestro brillo original y que la nostalgia es un sentimiento común y cercano; apaguemos los malos deseos, escribamos una historia de bien y felicidad, ofrezcamos oportunidades de encuentro, paz y armonía, todos podemos ser felices con pequeños detalles del cotidiano convivir; construyamos la nueva historia en un mundo feliz con dirección al infinito…

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