La muerte es un paso obligado en este mundo conocido, cuando el espíritu del ser viaja al Reino de Dios, entonces la pena y la tristeza embarga a familiares más cercano y aquellos que, un día, tuvieron la oportunidad de compartir con quien deja este mundo.


Retiro está de duelo, sufre la partida de uno de los suyos, un hombre de sacrificio, de una infancia asumida en el rigor, de trabajo a muy temprana edad, de carácter, decidido, eficaz en la manera de resolver los conflictos, capaz de provocar los más variados sentimientos en torno a su persona, quien con empeño y esmero, se convierte en el primer Alcalde electo en una votación abierta y democrática, José Ramírez Mardones. Él se dedicó al servicio público, trabajó incansablemente, para lograr el avance y desarrollo de esta Comuna, cercano en el afecto con la comunidad, señalando una vida cargada de anécdotas que hoy salen a la luz y por sobre todo, un hombre del pueblo.

Quienes tuvimos la experiencia de conocerlo como el Sostenedor Responsable de la Educación Pública Comunal entre los años 1992 al 2000 pudimos darnos cuenta que siempre su horizonte de expectativas se concentraba en mejorar la calidad de educación y dotar, a las escuelas, de los medios que permitieran ejecutar de mejor manera su labor de enseñanza aprendizaje.

Al despedir sus restos mortales, el pasado sábado 29 de julio, pudimos constatar el aprecio y cercanía de la comunidad de Retiro para con su persona, escuchamos, certeros dichos de aquellos que estuvieron a su lado mientras cumplía su labor como Alcalde, se acuñó el concepto: “Alcalde de los caminos”, nada más cercano a la realidad, pues, dedicó sus mayores esfuerzos para dotar a la Comuna de una conectividad, que en la época, era una necesidad imperiosa

Para despedir a José Ramírez Mardones, asistimos a un hermosa Celebración Litúrgica presidida por Monseñor Tomislav Koljatic Obispo de la Diócesis de Linares, quien destaca el sentido cristiano de don José y su reconocimiento de la esperanza en una nueva vida en el Paraíso de Dios. El Templo, en la Parroquia San Ramón de Retiro, sumaba cientos quienes deseaban estar presentes en este último adiós.

A nombre del Concejo Municipal, despide sus restos la Sra. Concejala Elena Maldonado, ella señala: “Su vida estuvo marcada de anécdotas y vivencias entretenidas, sólo queda resumir que con defectos y virtudes, en esencia, Don José fue un gran servidor público…Ojalá que su nombre, su obra, su historia no quede en el discurso de hoy, que alcance las aulas de todos los establecimientos de su Comuna, por qué no hablar y hacer parte de la historia a este hijo de nuestra tierra”

Flores en sus mejores vestidos escoltaron tu cuerpo, las mismas que en el Campo Santo, compartiste con aquellos que habían partido primero, al lado de tu féretro hubo escoltas de diferentes Reparticiones Públicas, Funcionarios Municipales, Funcionarios de Educación y Salud, estudiantes, organizaciones sociales, bomberos y tantos otros, quienes no quisieron dejarte sólo en este viaje definitivo, sin lugar a dudas, un acompañamiento destinado a algunos en tan triste momento de pena y pesar.

Así mismo, a través de este medio, deseo saludar a la familia Ramírez Parra, su viuda, Sra. María Parra, sus hijos María, Rodrigo, José Manuel y Rafael, sus nietos y todos quienes formaron parte del núcleo familiar, aquellos que, hoy, deben vivir su duelo, pero seguros y en la certeza, que José Ramírez Mardones, fue un hombre que quedará plasmado en la historia de nuestra comuna.

Debe proseguir la labor, es pertinente, aguantar este trago amargo y continuar la vida, algún día, nos volveremos a encontrar, allá en la Patria Celestial del Cielo, donde Dios nos espera con una habitación en su Reino.

Al momento de la despedida, escuchamos palabras de gratos recuerdo con quien fuera figura y parte de la cultura local de Retiro, fue un madrugador, cercano para atender a los vecinos que requerían ayuda solidaria del Municipio o resolver algún conflicto, un hombre que entendía la pobreza y la necesidad de su gente, diligente para buscar solución a los más variados problemas que le imponía su cargo.

José Ramírez Mardones, un hombre humilde y sencillo, siempre afable y cercano, dotado de sabiduría y perseverancia, un servidor público en toda la extensión del concepto, quien hereda un legado político en sus hijos Rafael y el Alcalde Rodrigo Ramírez Parra.

Que los ángeles te escolten al Cielo, que Dios perdone tus faltas, que Retiro no olvide tu nombre y que tu ejemplo eduque a las nuevas generaciones. José Ramírez Mardones, descansa en paz.

A %d blogueros les gusta esto: