Plebiscito Nacional 2020: Una oportunidad histórica

Que las decisiones políticas que asumamos en el próximo tiempo pongan el énfasis en la superación de la pobreza, mitigar la mala cobertura en salud y ofrecer reales y certeras oportunidades de educación para todo niño y joven que así lo requieran.

Encontrar las raíces de la historia en nuestro pasado remoto, distante y quizás  olvidado, senderos por donde caminaron aquello pasajeros  viajando por la faz de la tierra en búsqueda incesante de la verdad y la razón tanto como del amor y el afecto hacia el otro, la empatía y el encuentro; vivenciamos la mirada furtiva que nos dirige el peatón de la calle; si bien, tratamos de evitar la cercanía por efecto de la pandemia, no podemos olvidar que somos seres gregarios, diseñados para convivir en comunidad; por tal, resentimos tanto el distanciamiento social, la cuarentena y la obligación de quedarse en casa para mitigar el contagio del coronavirus; pero sí, a la distancia, podemos empatizar con el otro y su problemática personal y grupal, sus miedos y carencias, el estrés y la necesidad del encuentro en esta nueva realidad que vino para quedarse.

La historia nacional nos enfrenta a un momento particular en la coexistencia social de nuestra sociedad. Debemos crecer y desarrollarnos a propósito de la distribución de la riqueza; pero más aún, de atender a las carencias más sentidas de millones de chilenos que se encuentran sometidos a la pobreza y la vulnerabilidad social, a la falta de condiciones mínimas para educarse y enfrentar los desafíos de la era tecnológica y del conocimiento, para acceder a los medios y recursos que existen en la sociedad moderna, paliar los cuidados que la medicina debe aportar para mejorar a cada quien en sus patología, preocuparnos, prioritariamente, por nuestros abuelos que perviven con pensiones miserables, enfrascados en la vil pobreza, tristes y abandonados, vagabundos mendigos, doloridos ante la nula preocupación de la sociedad adulta.

Que las decisiones políticas que asumamos en el próximo tiempo pongan el énfasis en la superación de la pobreza, mitigar la mala cobertura en salud y ofrecer reales y certeras oportunidades de educación para todo niño y joven que así lo requieran.

Creo que como ciudadanos conscientes y preocupados debemos dirigirnos al local de votación y entregar nuestro voto de acuerdo a cada opinión personal, que nos demos un tiempo para pensar, informarse y decidir, pues una nueva constitución es un paso trascendente para encaminar la historia de nuestro país a la diversidad de modelos que nos ofrece el mundo contemporáneo. No nos permitamos perder esta gran oportunidad, de todos y cada uno de nosotros depende para así perfilar este siglo XXI que debemos vivir en comunión como hermanos de un mismo territorio. En definitiva: Vamos a votar el próximo 25 de octubre.

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