Elegir una mejor sociedad donde vivir

Debemos mirar con optimismo el futuro de nuestras comunas, el país y la aldea global.

    Como sociedad contemporánea del siglo XXI, estamos asistiendo a un cambio radical en múltiples acciones del cotidiano convivir y de la estructura política, social, económica, religiosa, entre muchas otras. Interpretamos los efectos nocivos o positivos de la convivencia en sociedad, atrapamos, el día a día, en el presente continuo sin planificar el futuro y menos aún, sin sumar experiencia del tiempo pasado. Hoy, es tiempo de cambio radical y por tal, todos debemos construir un nuevo mundo: Equitativo, respetuoso y social; donde cada quien tenga disponible un escaño y que su voz sea escuchada.

    Es tiempo de lograr grandes acuerdos para dar cabida a las necesidades urgentes de nuestra población, de mitigar el dolor y el apremio al que se ven enfrentados los más humildes de la sociedad, de entender las propuestas sociales de una aldea global que debe atender a todos sin distinción entregando los servicios básicos, permitiendo el derecho a un trabajo digno y una remuneración justa para el trabajador en la misión de aprender a entendernos y escuchar las propuestas que mi vecino puede proponer.

    En los últimos días, hemos elegido a nuestras autoridades locales y nos hemos dado cuenta que el padrón electoral no quiere escuchar ofensas y descalificaciones del otro, aquel oponente al que enfrento en el ejercicio democrático de una elección ciudadana; más aún, se nos hizo molesto la ofenda, injuria y calumnias del adversario político, quisimos escuchar un programa de gobierno alcaldicio, escuchar propuestas y desafíos para el próximo tiempo. Si tomamos acuerdo y somos respetuoso del semejante, podremos construir una mejor comuna en la cual convivir, estuvimos dispuestos a emitir nuestro sufragio si el candidato ponía sobre la mesa un proyecto definido y una ruta de trabajo.   Así mismo, elegimos Constituyentes quienes tendrán la obligación de representar nuestros derechos, nuestras necesidades y propuestas de nueva constitución para construir el Chile contemporáneo del siglo XXI.

    Los ciudadanos debemos comprometernos en asistir a emitir nuestro sufragio; pero la clase política debe encantarnos, el político  de oficio debe ser capaz de leer la realidad en la cual cohabitan los electores, redactar una carta de ruta para el ejercicio político que la ciudadanía le encargue: Respetar el estado de derecho, defender a los más humildes, ayudar a construir poblaciones, mejores caminos, espacios públicos y encargar el mejor empeño para atender la salud de nuestra población y la educación de calidad para niños y jóvenes.

    Hemos elegido una mejor sociedad donde vivir, por lo mismo, debemos mirar con optimismo el futuro de nuestras comunas, el país y la aldea global.

A %d blogueros les gusta esto: