Educación: atender a la diversidad

Estamos ciertos que cada individuo es un ser único, exclusivo, en constante y permanente construcción, dotado de conocimientos, virtudes y defectos propios de la interacción con el otro, con necesidades educativas especiales.


Enseñar a las nuevas generaciones es una tarea que la sociedad ha implementado desde antaño, acompañar a los menores en un proceso de formación continua, estructurada; en la antigüedad, un maestro educa al discípulo, le acompaña, le propone desafíos y problemas para que cuando, durante la adultez, deba enfrentar la convivencia comunitaria, pueda desenvolverse de la mejor manera posible.

Hoy en día la escuela y la formación escolar es un proceso que responde a numerosas metodologías, actividades, estrategias y evaluaciones, se diseña un programa de clases, se planifica y organizan mallas curriculares; el maestro debe asistir a un programa de capacitación permanente, se disponen los recursos, materiales e instrumentos indispensables para el mejor logro de objetivos y fundamentalmente, se atiende a la diversidad.

Estamos ciertos que cada individuo es un ser único, exclusivo, en constante y permanente construcción, dotado de conocimientos, virtudes y defectos propios de la interacción con el otro, con necesidades educativas especiales, por tal, la escuela debe atender a la diversidad, permitir al niño y joven en edad escolar, las mejores oportunidades de desempeño; acompañar, contener y educar en el afecto para poner en práctica los valores transversales que permiten construir una auténtica personalidad, validar la asertividad y participar del proceso evolutivo de una sociedad que cambia y se transforma a diario.

Al proponer estrategias de trabajo pedagógico y académico, el maestro debe desafiar al aprendiz, idear estrategias innovadoras, estar atento a las necesidades de su discípulo, observar la realidad del mundo contemporáneo donde se habita para establecer las adecuaciones concretas a un currículum que promueva una relación directa con el medio social y cultural del estudiante, su entorno, la naturaleza y el espacio-ambiente en el cual se convive en comunidad.

Debemos asignar valor a la moderna pedagogía, respetar al profesor como aquel que resguarda la cultura del mundo moderno, quien escucha y atiende al estudiante, que se transforma en un guía, un líder que transita espacios adecuados de integración con la nueva generación, con los más pequeños, quienes requieren un acompañamiento especial.

Debemos dirigir nuestra mirada a la formación escolar, pues lo que hoy hacemos por nuestros estudiantes, tendrá resultados efectivos y eficaces en el próximo tiempo. Estamos ciertos, que la sociedad evoluciona en el constante devenir de los acontecimientos, nada permanece inmutable, todo cambia, todo evoluciona. Elegir el respeto como valor equidistante que permite el encuentro, la paz y la concordia para de esta forma edificar un nuevo entramado social que nos conduzca hacia el progreso y el beneficio de todos en los avances y logros que requiere este mundo.

En la era moderna, tenemos acuerdo que nuestra aldea global ha generado una revolución en el manejo de la técnica y la tecnología, que los avances en el uso de elementos digitales abarca a un alto porcentaje de la población, que la robótica permite realizar operaciones desconocidas hace algunas décadas, que este proceso de digitalización es un sendero abierto hacia múltiples labores y quehaceres, que el acceso a los medios tecnológicos es, cada día, una nuevo desafío; por tal, nuestros niños y jóvenes en edad escolar, tienen la oportunidad de experimentar nuevos derroteros, que la forma de enfrentar el mundo real y concreto tiene múltiples variables a considerar al momento de plantear una propuesta de educación integral e inclusiva, que debemos asumir certeza de buscar los mejores caminos que nos conduzcan hacia el desarrollo, que no podemos quedarnos al margen de la evolución social, cultural y del conocimiento, que la humanidad se encuentra en un estado de alerta permanente ante los avances y desafíos de la era digital, quien llegó para quedarse.

De acuerdo a los postulados propuestos en este artículo, atender a la diversidad es una obligación impostergable y el sistema escolar así lo entiende, por lo cual, se ha flexibilizado el programa escolar, se busca, con ayuda de profesionales especializado, como son: Psicólogos, fonoaudiólogos, kinesiólogos, asistente social, sico-pedagógos, entre otros, estar alerta para diagnosticar la necesidades educativas especiales, acompañar, durante el año escolar, a alumnos y alumnas, ofrecer medios e instrumentos materiales que faciliten el proceso de enseñanza aprendizaje, abrir un abanico de opciones educativas que atiendan las habilidades y destrezas personales del estudiante, acciones de reforzamiento educativo, actividades de convivencia escolar, apoyo permanente en el aula, talleres de JEC y Ley Sep, actualizar la propuesta educativa y el compromiso docente.

Tarea de todos: Atender a la diversidad. Padres y apoderados, la escuela, los docentes, la administración educacional y las políticas de estado. Si todos, en común acuerdo, desarrollamos una propuesta educativa moderna y atingente a los tiempos que se viven, obtendremos mejores logros académicos y la formación para la vida que es misión y visión del sistema escolar en esta parte del mundo al sur de todas partes.

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