Doctor en Microbiología y Genética Molecular explica la capacidad protectora de las vacunas contra el COVID-19

·       El académico del Instituto de Biología de la PUCV, Sergio Marshall, detalló que, hasta el momento, todas las vacunas ofrecen protección, por lo menos para las cuatro variantes de mayor virulencia y capacidad de contagio (Alfa, Beta, Gamma y Delta) de tal forma que evite a los inmunizados llegar a desarrollar la enfermedad (COVID-19) a niveles críticos.

·       Esto, subrayó, implica la necesidad de que la población acuda a inocularse.

Si bien la evidencia muestra que las vacunas COVID-19 son efectivas contra la primera variante del SARS-CoV-2, que era la cepa dominante en el momento en que se produjeron, a medida que aparecen nuevas variantes del virus la pregunta vigente es si dichas vacunas serán capaces de proteger, y con qué eficacia, a la población ya inmunizada. Según el doctor en Microbiología y Genética Molecular de la Universidad Harvard, Sergio Marschall, quien es académico del Instituto de Biología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) la respuesta no es fácil, “ya que hay un sinnúmero de parámetros a considerar”.

Primero, explicó, “todas las vacunas validadas por la OMS, 5 de ellas en aplicación en Chile, están principalmente dirigidas a neutralizar, bajo diferentes modalidades, a la principal y más expuesta proteína de superficie del virus conocida como la proteína ‘S’ (por “spike”, del inglés). Sin embargo y como era esperable, las nuevas variantes virales detectadas globalmente al día de hoy, afectan al gen de dicha proteína”.

De acuerdo con el especialista en virología, “esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿las vacunas dirigidas contra una estructura proteica inicial serán capaces de inducir una respuesta inmune eficiente contra las variantes de dicha estructura?”.

La siguiente tabla describe las vacunas comerciales validadas, resaltando en rojo las reconocidas por el ISP chileno.

Por otra parte, añadió, la siguiente figura muestra las 10 variantes circulantes en el mundo y que han sido diferenciadas por la OMS en dos categorías:  las demostradamente virulentas o “variantes de preocupación” (4) y las potencialmente más agresivas o “variantes de interés” (6), cada una de ellas bajo la nueva nomenclatura asignada en base al alfabeto griego para no estigmatizar a los países donde fueron inicialmente aisladas:

El investigador detalló que hasta el momento, todas las vacunas ofrecen protección, por lo menos para las 4 variantes mayor virulencia y capacidad de contagio (Alfa, Beta, Gamma y Delta) de tal forma que evite a los inmunizados llegar a desarrollar la enfermedad (COVID-19) a niveles críticos, lo que implica el necesario compromiso de toda la población a vacunarse, para obtener así en el más breve plazo la “inmunidad de rebaño”, que como lo grafica la siguiente imagen, significa minimizar la propagación del virus en cualquiera de sus agresivas variantes.

Finalmente, acotó que “cabe destacar que las empresas productoras de las vacunas vigentes, siguen haciendo experimentos de validación de la eficacia de sus productos frente a las nuevas variantes y así modificar sus vacunas, en caso de requerirlo, para mantener la tan anhelada protección que permita al mundo salir de esta dolorosa pandemia”.

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