Depositemos de y esperanza en un futuro en paz y armonía

Para vencer en esta tarea titánica contra el coronavirus, todos, sin excepción, debemos asegurar las medidas de prevención…

Nadie presagió una pandemia tan agresiva y que se extendiera por tanto tiempo, que infectara a tantos y tantos compatriotas, que registrara tanto fallecidos, que tuviera participación directa en la pérdida de puestos de trabajo, que debiéramos adecuar todas nuestras rutinas sociales, que se declarara estado de emergencia por tanto tiempo, que se dictaminara el uso obligatorio de mascarillas, respetar el distanciamiento social y estar atento a los síntomas del Covid-19 para comenzar con cuarentena y mecanismos médicos paliativos; pero, de todas maneras, cumplimos un año de Pandemia del Coronavirus y debemos resguardarnos del letal contagio. 

A la fecha, aún existen incrédulos que minimizan los efectos del Covid-19, que desafían las medidas propuestas por la autoridad competente, que no respetan los aforos de reunión, que realizan actividades que no son esenciales y que no resguardan al otro quien si ha tomado todas las medidas de resguardo.

Para vencer en esta tarea titánica contra el coronavirus, todos, sin excepción, debemos asegurar las medidas de prevención, evitar las aglomeraciones y reconocer los estados críticos en que nos encontramos al día de hoy sin la posibilidad de dar respuesta a todos quienes requieren una atención médica urgente; entonces, seamos responsables, adecuemos nuestras medidas personales de mitigación de la pandemia y en un futuro mediato o de largo plazo, podremos volver al encuentro y la convivencia social.

Al minuto, las escuelas del país, en su mayoría se encuentran en suspensión de clases ante la posibilidad cierta del contagio, toda actividad escolar se está realizando de manera remota para no exponer a nuestros niños y jóvenes al contagio del virus Covid-19 y así mismo, que no sean ellos (niños y jóvenes) quienes sean portadores del virus y contagien a quienes son sus contactos directos.

Volveremos a ver el jardín florido, las calles y alamedas abrirán sus rutas, todos agradeceremos al cielo la oportunidad de vida que se nos ha entregado, seremos más responsables con nosotros mismos y con el prójimo, el teletrabajo y las clases on-line serán una nueva forma de interacción social, asignaremos valor al compromiso con el bienestar social, propondremos mitigar los efectos nocivos de la pandemia y mirar el universo como un buen lugar para habitar. Depositemos fe y esperanza en un futuro en paz y armonía, seamos responsables de nuestros actos, nadie estuvo preparado para enfrentar esta crisis global; que si bien, ocurrió en épocas pasadas, pero no tomamos en cuenta la posibilidad de su aparición. El Coronavirus ha cambiado la forma y contexto de las relaciones sociales, somos parte integral de una cadena de contagios que debemos controlar, sobre la base de respeto y responsabilidad en el cuidado personal y grupal. El planeta nos requiere con urgencia y nosotros debemos estar disponibles para enfrentar esta letal epidemia.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: