Category Archives: Marcelo Nicolás de Jesús

Quisiera un remanso en el camino

Este tiempo moderno nos encuentra y reúne en una aldea global intercomunicada e interdependiente donde cada uno de nosotros es pieza fundamental.

Propósito y razón de la vida

Defender la vida sobre el planeta tierra debe ser una consigna que todos debemos pregonar y llevar a cabo, aunque la vida parece un breve suspiro en la inmensidad del todo en el que se sustenta el universo.

Transformar el destino de la humanidad

El mundo cambia y se transforma al arbitrio de leyes naturales que no podemos controlar, todo depende de nuestra percepción…

Septiembre, fiesta y celebración

Septiembre, mes de la patria, celebración y fiesta, un momento para hacer un alto en el camino y disfrutar en familia de todas actividades que se planifican para mejor disfrute y deleite de todos y cada quien…

Encantarse y vivir en sociedad

Cuál es el sentido de la vida, el para qué de la existencia, en definitiva qué tenemos que hacer en el continuo cotidiano del día a día.

Agradecer la paz y el encuentro

Asumir la vigencia de cada nuevo día como un obsequio y regalo del alto cielo, puede conducirnos por senderos de verdad, compromiso y lealtad consigo mismo y en relación con el otro…

No hay excusa para aprender

La educación municipal ha potenciado una política educacional que favorece el mejor aprendizaje, la calidad educativa y la integralidad en educación.

Atender a la diversidad en el mundo moderno

Debemos respetar la individualidad, aceptar a cada quien tal y cual es, corrigiendo su error, si es pertinente, acompañando y permitiendo, disfrutando la convivencia entre seres de la misma especie.

Una mirada proactiva del tiempo por venir

Cuánta falta nos hace la armonía, paz y quietud, cuánto podemos hacer para construir una mejor comunidad, de qué manera procurar el encuentro.

Que la paz y la esperanza gobierne nuestra vida

Hubo un tiempo, cuando el paraíso brillaba en la tierra, que la necesidad y el abandono estaban prohibidos, que el equilibrio y la armonía predicaban santa gloria para hombres y mujeres de bien, aquellos quienes, en arrepentimiento, confesaron su pecado y disfrutaron la reconciliación.