Tarjeta Segura

Columna de Esteban Pérez Burgos, Director Regional del Sernac.

Estamos ya en “Fiestas Patrias”, período de alto consumo, y donde cada vez más los consumidores utilizan sus tarjetas como medios de pago.

En este sentido, como SERNAC queremos recordar a los consumidores sus derechos y las medidas que es necesario tomar para evitar ser víctimas de clonación de las tarjetas.

Existen dos puntos de contacto donde los usuarios están más expuestos a ser víctimas de los delitos de clonación de sus tarjetas de crédito: los cajeros automáticos y las máquinas para realizar pagos en el comercio.

En el caso de los cajeros, la recomendación es fijarse en el lector de tarjetas, pues en esta zona se ubican habitualmente los “skimmers” o dispositivos utilizados para clonar las tarjetas.

En las máquinas para realizar pagos, los delincuentes habitualmente reemplazan la máquina por una que clona tarjetas o también, mediante un “skimmers” y el uso de “micro cámaras” adulterado, almacenan los datos digitalmente.

Es importante que los consumidores tomen las precauciones necesarias para evitar ser víctima de clonación, con todo lo que ello implica. Entre las medidas recomendadas están evitar ocupar cajeros en lugares aislados o con personas desconocidas cerca; tapar el teclado con la mano al momento de digitar la clave secreta; no permitir que terceras personas le ayuden a manipular el cajero o la tarjeta de pago y revisar si hay elementos extraños en la ranura de ingreso de la tarjeta, teclado o salida de dinero.

Además, es aconsejable realizar frecuentemente cambios en las claves secretas de las tarjetas de pago; no perder nunca de vista el plástico al momento de cancelar una cuenta; y tampoco permitir que sean pasadas por más de un lector.

En caso de tener sospechas de estar siendo víctima de clonación, se recomienda ingresar una clave errónea al momento de pagar; si la compra es aceptada, significa que la máquina fue adulterada. Si esto le sucede, el camino es la denuncia del hecho llamando inmediatamente a los teléfonos de la policía, 134 de la PDI y 133 de Carabineros.

No obstante, los consumidores tienen derecho a que las empresas le respondan, hayan o no contratado un seguro, atendiendo a su deber de profesionalidad. Por ejemplo, ante un robo de una tarjeta, el banco siempre tiene la obligación de chequear la identidad de quien la usa; en el caso de clonación, debe tener mecanismos asociados a los medios de pago que tengan prevención antifraudes.

El seguro puede servir cuando se produzca un riesgo asociado a un deber que va más allá de lo estrictamente legal respecto del deber de profesionalidad de la empresa, por ejemplo, si saco dinero del cajero y en las inmediaciones lo asaltan, hay pólizas que cubren ese evento. En ese caso se justifica y el riesgo cubierto excede este deber de profesionalidad que está establecido en el marco legal mínimo.

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