Sólo el ser humano puede cuidar nuestro medio social y natural

Hoy debemos reciclar, reutilizar, reconstruir, debemos concentrarnos en atender a la misión de proteger los reinos que validan nuestra naturaleza: Animal, vegetal y mineral…

Quizás el futuro incierto nos sorprenda, nuestros pasos nos dirigen por senderos escarpados y dificultosos, no todo parece tener certeza, no podemos asegurar el destino, el anhelo de comprometer cada desafío, convivir en armonía, paz y concordia, entregarnos en cuerpo y alma a nuestros proyectos personales y aquellos colectivos de la sociedad moderna que depende de la interacción entre pares para atender a los requerimientos de una aldea global en permanente transformación y evolución.

El ser humano se compromete por construir un planeta habitable en la actualidad y un hogar para las generaciones venideras, debemos proyectar la políticas globales que beneficien a las grandes mayorías, entender la urgencia de evitar el efecto invernadero, asumir conciencia de las necesidades cruciales de la convivencia humana, habilitar un espacio y medio ambiente protegido ante el deterioro sistemático de la naturaleza que promueve la vida.

Hoy debemos reciclar, reutilizar, reconstruir, debemos concentrarnos en atender a la misión de proteger los reinos que validan nuestra naturaleza: Animal, vegetal y mineral, todos somos parte de una convivencia superior que debe ser atendida en la práctica cotidiana, en el hacer del día a día con empeño, empuje y fortaleza.

Hoy, nos hace falta ser solidarios y caritativos, escuchar al semejante en su particular necesidad, proponer nuevas y múltiples estrategias que validen el encuentro entre seres de la misma especie, que laboren para construir, para edificar, para levantar un mundo nuevo que responda a todas aquellos requerimientos imperativos que se exponen vía diferentes medios de expresión social y de masas; este planeta reclama, con urgencia, una mirada global ante cada conflicto, problema y dificultad, escuchar el reclamo social, pero también así la urgencia asignada ante un mundo que colapsa de no mediar soluciones concretas. Entonces, todos sin exclusión, debemos dedicar nuestro empeño para reconstruir esta aldea global que es nuestro hogar y residencia.

No escondamos la cabeza, ya que por nuestra condición de seres superiores dotados de inteligencia podemos buscar solución a los problemas y conflictos de la sociedad moderna, este mundo nos aguarda con esperanza, por tal, debemos ofrecer lo mejor de sí, toda sabiduría adquirida en el paso vertiginoso de la vida para legar a la nuevas generaciones un planeta más habitable y un hogar acogedor. Mañana puede ser tarde, el hoy, con premura, nos convoca.

Recibe este tiempo que nos corresponde vivir como modelo de futuro para el porvenir, sólo debemos promover los valores positivos de nuestra sociedad, justificar nuestro buen actuar, ser libre pensadores que descubren hechos hacia el infinito de todas partes, más allá de esta existencia particular aquí en la aldea global, nos merecemos armonía y concordia, atender a cada realidad que nos corresponde asumir, ser dignos representantes de una humanidad en permanente transformación y cambio.

Sólo el ser humano puede cuidar nuestro medio social y natural, sólo el ser humano puede intervenir este planeta-hogar dado en gracia, sólo el ser humano puede alcanzar la plenitud más allá de esta realidad concreta y real del día a día de nuestra existencia. 

Bienvenido 2020, juntos construiremos un mundo mejor y una mejor sociedad, validemos nuestra impronta, el sello característico del pasar por esta tierra que nos vio nacer y que nos cobijará después de la muerte. Simplemente, debemos tratar de ser feliz.

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