Nuestro Planeta Tierra está nuevamente en estado crítico

Esto puede sonar sorprendente para el punto de vista convencional, pero no exige del sentido común más que la suposición de que el orden cósmico que admiramos en las leyes de la naturaleza…


Ya se ha comprobado, que el caos que se desencadena de tiempo en tiempo tiene como motivo de fondo la separación del planeta de la armonía universal divina, que se produjo en el curso de los acontecimientos de la Caída. Esto puede sonar sorprendente para el punto de vista convencional, pero no exige del sentido común más que la suposición de que el orden cósmico que admiramos en las leyes de la naturaleza, es sólo una isla en el caos o incluso ha surgido de este, o de que el desorden que se desencadena una y otra vez tiene su causa en la actuación conjunta más o menos casual de leyes de la naturaleza. La causa primera nos lleva la pregunta de por qué se llegó a formar una materia tan llena de catástrofes. La respuesta supera a la física y por eso sólo puede encontrarse a nivel espiritual, en el plano de la religión y la revelación.

Al respecto el maestro espiritual Emmanuel da una respuesta en su manifestación “Los campos de irradiación”, dada a través de Gabriele. El informa que en el curso de los acontecimientos de la Caída, la materia primaria espiritual fue transformada mediante cambios en los átomos espirituales, de forma que se llegó a sacudidas inimaginables que llevaron a que se desprendieran las partes transformadas de los planetas primarios (espirituales) inicialmente creados legítimamente y fueran así arrojados al infinito en expansión por medio de la espiración del Espíritu Universal. A partir de estas partes de planetas espirituales, se formó mediante una creciente condensación la Tierra, alrededor de la cual se reunieron los seres de la Caída, igualmente de sustancia material cada vez más condensada, mucho antes de convertirse en habitantes de la Tierra con cuerpo fisico.

El mundo científico habla de revoluciones de la Tierra y descubre al público profano dos mensajes: uno dice que la última catástrofe de la Tierra tuvo lugar hace unos 10.000 años, y el segundo indica que los signos de la historia de la Tierra se presentan de nuevo borrascosos.

Las estadísticas muestran en los últimos 40 años un rápido aumento de las erupciones volcánicas, como si nuestro planeta se estuviera preparando para una erupción global.

Realmente uno podría dejar de lado fácilmente estas cosas y en la disputa de opiniones de los geofísicos, unirse al que tuviera la posición más optimista, claro está si el menguante campo magnético de la Tierra no fuera acompañado de otros desarrollos internos y externos, que en conjunto producen una constelación francamente apocalíptica, pues el relampagueo geofísico del campo magnético terrestre se acompaña del desmoronamiento de la biosfera, erupciones volcánicas cada vez más fuertes y crecientes terremotos, y para mayor derroche la Tierra, la perla de la creación, ha acumulado además un potencial destructivo de unos 50.000 misiles nucleares. ¿Sorprende entonces que haya algunos contemporáneos sensibles en los que surge una especie de estado de ánimo de tiempos finales?

Juan Lama Ortega
www.radio-santec.com

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