Los físicos cuánticos y su inclinación al misticismo

¿Pero cómo es en la actualidad la relación entre la Iglesia y la ciencia? ¿Sigue ésta luchando contra la ciencia a pesar de saberse “derrotada” en tantos enfrentamientos?

En la Edad Media la Iglesia presumía de tener el monopolio del saber, la explicación de todo. Con la paulatina incorporación de la ciencia, la Iglesia fue perdiendo terreno: primero perdió el cosmos, luego la explicación sobre el origen de la vida, y luego llegó Sigmund Freud quien de repente también describió científicamente cómo era un ser humano por dentro, más tarde apareció Einstein que con su Teoría de la Relatividad llegó a cuestionar incluso el espacio y el tiempo como medidas independientes-absolutas.

No obstante los físicos cuánticos tuvieron una tendencia al misticismo, por lo que diferentes autores creyeron encontrar a Dios en sus investigaciones, por ejemplo Albert Einstein manifestó: «Un ser humano es parte de una totalidad que llamamos universo, una parte limitada en espacio y tiempo. Él se experimenta a sí mismo, sus pensamientos y sentimientos, como algo separado del resto, una especie de engaño visual de su consciencia. Este engaño es para nosotros una especie de prisión que nos limita a nuestras necesidades personales, y a la inclinación hacia algunas personas que tenemos cerca. Nuestra tarea debe ser liberarnos de esta prisión, ampliando el círculo de nuestra compasión, de nuestro sentir, de forma que abarque a todas las criaturas vivas y a toda la naturaleza en su belleza».

Por otra parte el eminente fundador de la física cuántica Max Planck, fue otro investigador que, en base a su formación, tenía un concepto de Dios no marcado por la teología. Él dijo: “La materia en sí no existe, puesto que el espíritu es el fundamento de toda materia. El espíritu invisible e inmortal es lo único verdadero”. Planck es quizás el mejor ejemplo de que para los científicos realmente Dios y la Iglesia no son lo mismo. De hecho algunos de estos científicos, entre ellos él, pudieron encontrar a Dios gracias a la ciencia.

¿Pero cómo es en la actualidad la relación entre la Iglesia y la ciencia? ¿Sigue ésta luchando contra la ciencia a pesar de saberse “derrotada” en tantos enfrentamientos? Actualmente los principales ámbitos de la ciencia y en los que más se investiga, son la tecnología genética y la investigación de las células madre. En 2008 una noticia daba a conocer que la Iglesia católica había declarado 7 nuevos pecados: Entre ellos el comercio y el consumo de drogas, el abuso a niños y menores, la contaminación ambiental y la manipulación genética.

Sin embargo lo que no se entiende es, por ejemplo, la noticia publicada en 2007 sobre que una empresa propiedad de la Iglesia, la Sociedad de Acciones Gero, invirtió 35 millones de Euros en la creación del parque biológico de Gatersleben, un proyecto modelo de la biotecnología agrícola. Un año más tarde la Academia papal de las ciencias convocó un congreso de estudios en torno a la tecnología genética verde. La cuestión es: o bien la ingeniería genética es un pecado mortal o no lo es. En el caso de una respuesta afirmativa, ¿podría entonces la Iglesia católica cometer pecados mortales?

Juan Lama Ortega
Del Programa: “La Iglesia y la ciencia”
www.radio-santec.com

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