Las AFP: Un insulto a la dignidad de los trabajadores

¿Qué han propuesto al respecto los Sres. Parlamentarios para corregir la estafa que estas Instituciones Previsionales están cometiendo contra la gente de trabajo?


¿Hasta cuándo sigue el abuso? La semana pasada se informó que las AFP establecerán un nuevo cálculo de las Pensiones de los trabajadores de Chile, señalando que –debido al aumento de las expectativas de vida de los chilenos- los montos de las pensiones bajarán ostensiblemente. Por ejemplo, si hasta la semana pasada una pensión estimativa estaba calculada en $ 480.000, el nuevo cálculo la deja en $ 455.000. Otro ejemplo: una pensión que se estimaba en $ 750.000 se ha calculado ahora en $ 650.000.

Así de fácil: con total desparpajo y sin preguntarle a ningún trabajador, los ahorros previsionales son considerados como un botín con el cual las AFP hacen lo que quieren, a vista y paciencia de todos los chilenos, incluso con conocimiento de los Sres. Parlamentarios, quienes son los encargados de elaborar Leyes que protejan (no perjudiquen) a los trabajadores. ¿Qué dicen la CUT, la ANEF y tantos otros organismos vocingleros que dicen representar a los trabajadores, y que solo cacarean cuándo ven afectados sus intereses politiqueros?

Que quede claro: las AFP están estafando a todos chilenos que trabajan. Con la excusa del aumento de las expectativas de vida, no dicen que no se la pueden para administrar los Fondos Previsionales, y que lo único que han hecho ha sido hacerse más ricos a costa de los cotizantes. Hay que decirlo fuerte: con los dineros de los trabajadores, estas Empresas (AFP) han enriquecido durante décadas, ya que por Ley pueden invertir en el extranjero. A tal punto han “engordado” las AFP que su patrimonio ha pasado a constituirse en el segundo más grande a nivel nacional, después de CODELCO. Y para engordar aún más, las AFP se han dedicado a sacarle más dinero a los trabajadores, a través de los APV (Ahorro Previsional Voluntario), dineros que –al igual que las cotizaciones obligatorias- les permite invertir en el extranjero, pero no para subir las pensiones de los trabajadores, sino con fines de lucro.

Mientras ocurre esta estafa, el país se sigue entreteniendo en “primarias”, “procesos constituyentes” y otras hierbas que a la inmensa mayoría de los chilenos no les interesa, principalmente cuando los reales intereses de los trabajadores se ven irremediablemente dañados.

Echemos una mirada a qué son y cómo se engendraron estas monstruosas Instituciones:

Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) son sociedades anónimas que tienen por objetivo administrar un fondo de pensiones y otorgar a sus afiliados las prestaciones que establece la ley. Se financian a través del cobro de comisiones a sus afiliados y podrán aumentar los ahorros de estos mediante inversiones”. “Las AFP se crearon durante el Gobierno Militar del General Pinochet mediante el Decreto Ley N° 3.500, publicado en noviembre de 1980, y que modificó el antiguo sistema de pensiones (INP, cajas de empleados públicos, etc.) que consistía en un fondo de ahorro común al que aportaban todos los trabajadores. Ahora hay un sistema de capitalización individual, en que cada persona tiene una cuenta individual para su pensión de vejez”. “Las AFP son supervisadas por la Superintendencia de Pensiones, que es un órgano contralor que representa al Estado y su objetivo es supervigilar y controlar las AFP y a las Administradoras de Fondos de Cesantía”. “Ingresar a una AFP es obligatorio para todos los trabajadores dependientes. Los trabajadores independientes pueden afiliarse en forma voluntaria”. “En caso de quiebra de las AFP, las cuentas individuales no se verán afectadas y serán traspasadas sin costo a la administradora que el trabajador elija. Las cuentas individuales están separadas del patrimonio de la AFP”. ¿¿??

Volvamos a lo concreto: las AFP son gigantescas maquinarias empresariales que transfieren los recursos de todos los chilenos hacia una pequeña elite: el mundo corporativo y de las finanzas. En 2013, por ejemplo, las AFP contribuyeron (o invirtieron, según la perspectiva de cada cual) 43 mil millones de dólares a sólo 10 empresas y 10 bancos del país. Entre las empresas con más aportes de los fondos de pensiones figuran gigantes como Cencosud (Horst Paulman), Falabella (familia Solari), LAN (familia Cueto y Solari), Colbún y la Papelera (familia Matte). Y, por cierto, también Soquimich de Julio Ponce Lerou.

Y entre los bancos, en 2013 los más favorecidos con los “ahorros previsionales” de los chilenos eran el Banco de Chile (Grupo Luksic), el Banco Santander (grupo español), Corpbanca (entonces de Álvaro Saieh), el BCI (familia Yarur) y el Bice (familia Matte), entre otros.

Actualmente, el sistema de pensiones chileno acumula un capital de 162.000 millones de dólares, un monto tan considerable que le ha abierto el apetito a los grandes gestores de firmas de inversiones de todo el mundo, dado que las AFP pueden invertir fuera del país. “Los fondos de pensiones chilenos están entre los inversionistas internacionales más grandes de América Latina, atrayendo a los mayores gestores de fondos hacia Santiago”, escribió hace sólo un año Institutional Investor, uno de los diarios más influyentes en Wall Street y entre la elite financiera mundial. Según ese diario neoyorquino más de 50 firmas de inversiones se han establecido en nuestro país “en gran parte para participar en el sector de pensiones privadas de Chile”.

BlackRock, la mayor firma privada de inversiones en el mundo con sede en Nueva York, es uno de los jugadores más favorecidos con los ahorros previsionales chilenos. Ese fondo gestiona en torno a 8.700 millones de dólares del dinero para jubilaciones de los chilenos, lo que equivale a casi 20 por ciento de todas las inversiones internacionales de las AFP. El presidente de BlackRock, Larry Flink, es considerado uno de los hombres más poderosos de las finanzas del mundo. Desde su nacimiento en pleno Gobierno Militar, las AFP han rentado un 8,7 por ciento por sobre la inflación. Con esa cifra se sitúa en las grandes ligas mundiales de gestores de inversiones.

El promedio de las Pensiones o Jubilaciones para un millón de personas en Chile, no llega siquiera a los 180 mil pesos mensuales: UNA VERGÜENZA. La curva demográfica chilena –estamos envejeciendo rápidamente- indica que el sistema actual de pensiones entrará en bancarrota en unos años más. Y cuando el sistema quiebre, ¿adivinen quien saldrá al rescate? Sí, el Estado, o sea, todos los contribuyentes. Pero el festín financiero que se dieron durante los últimos 30 años los bancos, las empresas y las firmas de inversiones locales y extranjeras no sufrirá resaca alguna.

BASTA DE ABUSOS: SRES. PARLAMENTARIOS, UDS. QUE ELABORAN LAS LEYES, DEBEN HACER ALGO URGENTE PARA FRENAR ESTA ESTAFA A LOS TRABAJADORES. CAMBIEN LA LEY. LA CIUDADANÍA ESTÁ CANSADA DE TANTO ENGAÑO. LAS AFP DEBEN DESAPARECER Y SE DEBE VOLVER AL SISTEMA DE ADMINISTRACIÓN PREVISIONAL ESTATAL. HAY QUE BARRER CON LOS ABUSADORES, CON FUERZA Y DECISIÓN. ASÍ DE SIMPLE.

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