Junta de Vigilancia del Río Longaví monitorea la calidad del agua

36 puntos serán evaluados para analizar el nivel de contaminación de La red de riego del Río Longaví.


Como una de las primeras actividades del año, la Junta de Vigilancia del Río Longaví y sus Afluentes (JVRL) realizó un monitoreo de la calidad de las aguas en 36 estaciones de la red de riego del río Longaví. Lo que consiste en tomar muestras donde se capta el agua y otras en la salida de ésta (en cada marco partidor).

Con el propósito de realizar un análisis y llevar un seguimiento de la calidad de las aguas es que la JVRL en cada temporada de riego (octubre a abril) realiza dos monitoreos y así se tiene la información de contaminación bacteriológica que puedan estar presentes en cada sector, teniendo la misión de evitar su propagación y así entregar mejor agua de riego a cada usuario.

La JVRL realiza este monitoreo desde el 2005, lo que ha entregado resultados positivos, ya que cada temporada en general es menor el índice de contaminación. En la actualidad, se está cumpliendo con un 67 por ciento la norma de calidad de aguas para riego, lo que demuestra un mejoramiento en general y entrega profundización en el
análisis de los resultados.

La toma de muestra la realiza el equipo de la JVRL, los que fueron capacitados por el Centro de Ciencias Ambientales Eula de la Universidad de Concepción (UdeC) y tienen experiencia en el trabajo con la Dirección General de Aguas (DGA) en las distintas temporadas ya ejecutado el monitoreo.

Menos contaminación en las aguas del Longaví.
Desde el 2009 al 2014 subieron los índices de cumplimiento con la norma, lo que indica una mayor preocupación por las comunidades en general, teniendo mayor conciencia ecológica, menor disposición de basuras a los canales, menor cantidad de animales accediendo a los canales directamente. Además, desde la JVRL se han realizado distintas prácticas que ayudan a estas cifras, como la ejecución de proyectos de difusión ambiental (trabajo con escuelas y regantes de distintos sectores e instalación de señalética), trabajo con Afipa en uso adecuado de agroquímicos y además, seguimiento a las denuncias ambientales, entre otras.

Entre los consejos que se realizan desde la JVRL, está el tomar conciencia que la mantención de la calidad del agua es un beneficio para todos, desde las familias hasta los productos que se consumen, desde un punto de vista sanitario local y productivo.

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