El ejercicio democrático de elegir

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Todos, sin excepción, estamos llamados a cumplir con nuestras tareas y obligaciones, la sociedad continúa su transitó sistemático y continuo.


Hemos asistido, una vez más, al ejercicio democrático de elegir a un Presidente para Chile y que bien nos hace que la participación ciudadana aumente, considerablemente, ya que de tal manera validamos la elección.

Muchos debieron desempeñarse como vocales de mesa a través del territorio, una jornada extensa que exige empeño y sacrificio para cumplir con la normativa vigente y la elección logre el alto grado de eficacia que nos caracteriza.

Algunos señalan que nuestro sistema no se encuentra de acuerdo a la modernidad y la disposición de elementos electrónicos que el mundo moderno nos ofrece, pero, de todas maneras el sistema opera de impecable manera: Se valida a cada votante con derecho a voto, se indican los lugares de votación para cada elector, se dispone de un registro de todos quienes emiten su sufragio, se respalda la información a través de tres vías diferentes y en general opera un sistema que alcanza éxito en su labor.

En primera instancia, quiero agradecer la labor de los vocales de mesa, muchos de ellos, sin la experticia necesaria, pero que enfrentan el desafío con entereza y dedicación, son ellos quienes dan respaldo a la elección, creo que los eventos conflictivos fueron los menos, el general del electorado demostró educación cívica y compromiso con la democracia que hemos construido en nuestra República.

Escuchamos atentos, al Presidente electo, Sebastián Piñera, quiene propone caminos de encuentro, diálogo y compromiso para situar a Chile en el necesario desarrollo que aspiramos, atender las necesidades de aquellos compatriotas más vulnerables, respetar y ser respetado; así mismo el candidato contrincante, Alejandro Guillier, visita al presidente electo y señala, que este gesto es parte de la tradición republicana que atiende nuestro país.

Fue sano y prudente celebrar el triunfo y analizar la derrota, hoy se tejen nuevos puentes y relaciones en la política chilena, pero creo que todos coincidimos en poner el bienestar de Chile como nación, por sobre cualquier otro anhelo y propuesta, hoy, después de la elección, nadie sobra en este país, todos y cada quien debe cumplir con su rol, tarea y obligación.

En Chile, si mandatamos a la clase política para que gobierne el Estado Nación, esperamos que las propuestas de campaña se cumplan, que el diálogo y la sana convivencia sean el pilar fundamental, pues, de tal manera, se alcanzan acuerdos y se enfrentan los desafíos del próximo tiempo; hoy, existe mucho por hacer.

Que el centro y foco de los desafíos por venir atiendan a las necesidades urgentes del país y de la gente, mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas más vulnerables, escuchar a nuestros adultos mayores, proponer un educación de calidad, integral y para todos los niños y jóvenes, generar fuentes laborales, respetar a los inmigrantes que hoy eligen Chile para comenzar nuevos proyectos de vida, proponer innovación, desarrollar la ciencia y la tecnología, escuchar las necesidades y tantos otros desafíos que se nos aparecen.

De seguro, el conglomerado ganador, comienza a proponer la ruta para implementar su programa de gobierno, después de la celebración, viene la puesta en marcha, quizás, en la otra vereda, cueste asumir la derrota, pero hoy, comienzan a aparecer las evaluaciones, el por qué cómo y cuándo, el análisis exhaustivo de los resultados, la imposible predicción de lo que ocurre en las urnas, pues nadie apostaba por un triunfo tan amplio de cualquiera de los dos candidatos, escuchar a los electores que están proclives al cambio.

En toda acción humana, el cambio es una buena receta: Dejar de hacer las cosas como las estamos haciendo y proponer nuevas fórmulas, programas y proyectos; todo cambia y por tal debemos estar alerta a las señales que nos ofrece el tiempo presente para organizar el tiempo futuro.

Mis mejores deseos al gobierno electo, a trabajar sin descanso por construir un mejor país, atender a los compromisos que se asumieron en época de campaña, que la oposición se organice de acuerdo a realizar un aporte positivo al ejercicio de gobierno, ser constructivos y proactivos, anteponer siempre el bien común por sobre los beneficios personales y que nuestro querido Chile alcance el tan anhelado desarrollo para todos y en equidad.

Una de las grandes tareas por venir, tienen que ver con la persecución de la delincuencia, combatir el narcotráfico, generar espacios urbanos y rurales que permitan a las personas convivir en armonía y encuentro.

Todos, sin excepción, estamos llamados a cumplir con nuestras tareas y obligaciones, la sociedad continúa su transitó sistemático y continuo, el paso del tiempo es inexorable, podemos aspirar a un mejor futuro y a construir una sociedad de hermanos y congéneres de la misma especie que bebemos poner como norte claro, la comunión y el encuentro en el diálogo, paz y armonía.

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