El comportamiento ético laboral

En la actualidad –a través del mundo- las relaciones laborales pasan por un momento de gran tensión y complejidad, ya sea por el permanente tema de las reivindicaciones salariales o simplemente por la búsqueda de mejores condiciones de trabajo para todos.


De verdad, mucho se ha avanzado en todos los Estados del Planeta en lo relativo a legislación laboral, a pesar que en nuestro país la discusión actual aún no ha resuelto un problema básico, como lo es el definir si lo que está en discusión es una Reforma Laboral o una Reforma Sindical. Pero, tarde o temprano los Sres. Parlamentarios (con la sabiduría que les caracteriza) se pondrán de acuerdo para definir las nuevas normas que regirán el ámbito laboral chileno.

Sin embargo, el foco central de la discusión no debiera estar puesto en definir las cuestiones formales de la Reforma Laboral, referidas a los métodos a emplear en las relaciones de trabajo. El verdadero foco debiera estar puesto en los temas de fondo que realmente justifican lo laboral, que van más allá de lo productivo o del tema remuneracional. Uno de estos temas refiere al sentido ético del trabajo, como forma de vida y de desarrollo personal y social.

¿Cuál es el sentido del trabajo? ¿Se debe vivir para trabajar o trabajar para vivir? ¿Cuál debiera ser el salario ético? ¿Cómo son las relaciones laborales al interior de las Empresas o Instituciones? ¿Se han erradicado los abusos laborales? Y tantas otras interrogantes que debieran resolverse antes de impulsar una Reforma Laboral que algunos han tomado como otra bandera de lucha política, mientras los trabajadores siguen esperando respuestas a problemas terribles como lo son la incertidumbre de sus pensiones, dado que las AFP solo han actuado como Empresas de lucro y no les importa que un trabajador reciba una jubilación mensual de $ 200.000 después de haber trabajado 40 años.

Éticamente, las relaciones laborales deben pasar por un profundo respeto entre Empleador y Trabajador. Sin embargo, la vieja práctica del abuso laboral sigue vigente, con un agregado: antiguamente el abuso laboral lo cometía el Empleador. Hoy es común ver abusos laborales de parte de muchos Trabajadores y Empleados: excesos de Licencias Médicas (muchas veces injustificadas), un permanente “sacar la vuelta” en las pegas, llegar continuamente atrasados, ausentismo laboral, etc. Todo esto no es justificable.

Al revés: muchos Empleadores o sus capataces (mal llamados Administradores) siguen abusando. No extienden Contratos de Trabajo. Se utiliza a menores para la actividad laboral. En muchas Instituciones y hasta en Colegios, los Jefes se creen “patrones de fundo”, tratan a sus dirigidos a grito pelado, los humillan, los denostan, los subestiman, no valoran sus capacidades, los empobrecen como personas… Aquí mismo en Parral tenemos varios ejemplos, es cosa de revisar… En el caso de la Administración Pública, estos “Administradores” son igualmente Empleados del Fisco, sin embargo muchos de ellos tienen actitudes despóticas.

El trabajo debe ser una oportunidad para que los ciudadanos se desarrollen como personas y contribuyan al progreso social. QUIEN NO RESPETE A SUS DIRIGIDOS SIMPLEMENTE NO ESTÁ DANDO EL ANCHO Y DEBIERA DAR UN PASO AL COSTADO.

Empleadores y Administradores (o capataces): respeten a sus dirigidos, valórenlos como personas.

Trabajadores: cumplamos sagradamente con nuestros deberes establecidos en nuestros Contratos.

Actuemos con ética, con responsabilidad y con un profundo respeto a la dignidad de todas las personas.

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