Atender a la diversidad en el mundo moderno

Debemos respetar la individualidad, aceptar a cada quien tal y cual es, corrigiendo su error, si es pertinente, acompañando y permitiendo, disfrutando la convivencia entre seres de la misma especie.


Atender a la diversidad. Todo ser humano es una realidad particular, una identidad exclusiva en constante evolución y cambio permanente que se construye paso a paso, que crece y se desarrolla, en conflicto y diálogo, diseñado para permanecer habitando esta tierra cual viajero en el tiempo en un destino incierto. Por tal, debemos respetar la individualidad, aceptar a cada quien tal y cual es, corrigiendo su error, si es pertinente, acompañando y permitiendo, disfrutando la convivencia entre seres de la misma especie.

Nuestro mundo contemporáneo, tierra y espacio infinito más allá del todo, sociedad orgánica y en comunión, aquí donde el aire otorga vida, el agua baña los campos y el fuego templa el carácter, somos discurso y diálogo, palabras y palabras, múltiples encuentros para bien o para mal, un entramado de hombres y mujeres que anhelan paz y quietud ante los conflictos y discusiones cuando el desapego nos divide y la concordia desaparece, entonces, debemos estar alertas para preocuparnos del otro, aquel desconocido que habita a nuestro lado y que representa una entidad particular, única e impredecible, capaz de armar un proyecto de vida personal propio y dogmas que definen su estructura fundamental de pensamiento.

En la diversidad nos reunimos, escuchamos el qué y el cómo de cada uno de forma y sentido, observamos aquello que se sucede a nuestro alrededor y podemos transformar la tierra, podemos permitir cumplir tareas y obligaciones, elegir un lugar, transitar por diversos senderos, ser aporte y valor ante las obras que construyen el avance de nuestra comunidad, la resolución de conflictos y la propuesta de nuevas teoría.

La humanidad siempre ha ido progresando y en avance regular, somos capaces de proponer sueños y quimeras, algo por hacer en la infinitud del universo para alcanzar plenitud y totalidad. Debemos abandonar la agresión, violencia e ira, debemos luchar sin descanso para erradicar la tortura indómita del hombre por el mismo hombre.

Si la noche oscura asusta a nuestro espíritu, si la tragedia agrede nuestra existencia, si el dolor no nos permite mirar el blanco cristalino de una montaña nevada, si la pérdida de un ser querido nos angustia sin consuelo, si la necesidad hiere el diario vivir, si la nostalgia no permite disfrutar la calma y armonía, si el sol se oculta entre la cerrazón del invierno agreste, si no podemos convivir en el encuentro en la diversidad de hombres y mujeres que necesitamos el uno del otro. La diversidad nos define, la libertad y libre albedrío nos enfrenta a realidad dispar, acuden a nuestro cotidiano hacer, permite el tránsito exclusivo para el ser individual, el uno entre muchos otros.

De ti depende el futuro, de ti depende el tiempo por venir, de ti las flores del jardín aguardan el agua cristalina, de ti el hermano busca la mano generosa para lograr compañía.

En este mundo materialista, en la sociedad de consumo, es prioritario buscar la esencia vital del espíritu, compartir, ser solidario y aceptar al semejante tal y cual es, promover el diálogo por la paz sin ocultar nuestro afán, pues vendrán otros hombres y mujeres a continuar la faena, a viajar a lugares recónditos que están más allá de nuestro limitado conocimiento, vendrá la madrugada a desvelarnos, a someter, en el caldero de la prudencia, todo afán e inquietud.

Demostremos fidelidad, compromiso con quien habita a nuestro lado, procuremos entender su particularidad como ser exclusivo, individual e indivisible, el ser que se conduce con normas y propuestas personales para pulir el bronce que se macera en nuestro profundo sentido de existencia, el otro, aquel que mirar desde lejos el horizonte es hermano y cómplice, es un referente obligado a quien reconocer y entender. Habitamos en compañía y por tal debemos atender a la diversidad en el aquí y ahora de este tiempo que nos correspondió vivir.

A %d blogueros les gusta esto: