3 puntos clave para el confort térmico del hogar

La verdad, es muy difícil encontrar el ajuste perfecto de temperatura de interior y lograr complacer a todos los que allí se encuentran.

Es un hecho que las condiciones climáticas siempre influyen en la comodidad del hogar, lo que lleva a los habitantes a optar por distintas alternativas para mantener su temperatura. En esto, influyen muchos factores como la ubicación, tamaño de las ventanas y sus cortinas, los pisos, entre otros elementos que pueden hacer más frío o más caliente el ambiente.

La verdad, es muy difícil encontrar el ajuste perfecto de temperatura de interior y lograr complacer a todos los que allí se encuentran. Cuando se trata de construcción no existen estándares universales. Los diseños y sistemas están hechos para satisfacer de alguna manera a las personas que allí se encontrarán.

Por ejemplo, un gimnasio tiene distintas condiciones y elementos de construcción que una oficina o un hogar de ancianos. Aquí es donde entra en juego una entretenida propuesta de la industria constructora denominada “confort térmico”.

Esta consiste en crear sistemas de construcción que se adapten al entorno social y local y sus características físicas de manera cooperativa.

¿Cómo alcanzar este objetivo?

Un elemento importante es la capa exterior de un edificio, la idea es que sea eficiente y actué como filtro de las condiciones climáticas (frío o calor). El objetivo es alcanzar un equilibrio entre el ambiente dentro del lugar y las condiciones del exterior de manera que la atmósfera sea estable dentro del recinto.

Aquí funciona la aplicación de un envolvente que, además de alcanzar un buen estado climático, reduce el uso de sistemas mecánicos y colabora en temas de sostenibilidad.

“Una buena práctica es complementar estos revestimientos con accesorios como toldos, cortinas o persianas, tanto para interior como exterior, con el fin de aprovechar las facultades de la construcción en las distintas épocas del año”, comenta Laura Yáñez, gerente de marketing WCP en Hunter Douglas.

Ahora bien, los tres puntos claves a considerar par alcanzar un confort térmico son los siguientes:

  • Ganancia solar: Es la cantidad de calor que se genera cuando los rayos del sol penetran el edificio. El diseño y la ubicación del edificio controlan el nivel de este factor.

También se debe considerar la relación de áreas opacas y transparentes, el nivel de aislación, la cantidad de elementos cercanos que proporcionen sombra y el nivel de calor.

  • Inercia térmica: Se trata del tiempo en el que la temperatura interior alcanza la temperatura de su entorno.

Los materiales y el tipo de estructura empleada en la arquitectura del edificio son los factores claves en este punto.

Se crea una dinámica interesante entre estos componentes  y el ambiente exterior, haciendo que el interior permanezca más frío o más cálido por un gran periodo de tiempo dependiendo de sus necesidades y orientación.

Pero ¿cuáles son los materiales óptimos para esto? Los ladrillos y las piedras poseen alta inercia térmica, siendo los más utilizados en lugares calientes ya que garantizan una mayor frescura en el interior.

Para los lugares más fríos se consideran materiales de baja inercia térmica, como sería la madera un material capaz de mantener el calor en exteriores.

  • Ventilación del aire: La circulación de aire es importante, por ello las construcciones deben estar enfocadas a permitir el intercambio de aire entre el exterior e interior. Esto puede ser por ventilación mecánica o natural, con el propósito de liberar humedad y proporcionar un mejor flujo del aire.
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